
Sucede a veces que quienes integran grupos de música clásica, cuando terminan su ciclo, queda sólo en su memoria el grato recuerdo del trabajo que realizaron durante ese tiempo.
Pero en el país, con la creación de la Filarmónica Joven de Colombia, FJC, se busca lo contrario. Así lo expresó su director artístico, Matthew Sydney Hazelwood, quien se encuentra en la ciudad para dirigir a su grupo en uno de los conciertos de la gira 2011, al decir que ésta es una impulsora de la música para que luego sus integrantes formen sus propios grupos.
“No solo conformamos una agrupación para interpretar importantes obras, también para capacitar a nuestros músicos con talleres que dictan reconocidos maestros, todo con el fin de que los jóvenes creen sus orquestas y así se abran puertas. Queremos que construyan con las herramientas que les damos sus proyectos como artistas profesionales”, agregó.
Con el apoyo de la Fundación Bolívar Davivienda, en alianza con la Fundación Nacional Batuta y la YOA Orquesta de las Américas, es como se lleva a los distintos lugares de Colombia, esta exitosa experiencia que en su primera temporada contó con 16.800 asistentes a los 12 conciertos en 10 ciudades del territorio nacional.
Carlos Buitrago, quien está a cargo de la Administración Artística de la Filarmónica, comentó que el proyecto se planteó para 10 años y según su trascendencia “se buscará mantener una estructura para continuar formando músicos y llevando lo mejor del arte”.
Pese a que la Filarmónica se integra bajo convocatoria nacional con artistas de varias ciudades del país con estilos distintos, el ensamble que resulta es sorprendente.
Para el director Hazelwood, en cierta medida esto se da “por la escogencia del repertorio que nos llevan a un ritmo específico, es decir, un repertorio construido para el futuro”.
En esta nueva temporada, la Filarmónica tiene talento caucano de la mano de los músicos Lina Johanna Rosada Silva, Diego Ernesto Hernández Vidal, Juan David Hernández Benavides, Juan Sebastián Serrano y Santiago Salazar, según boletín oficial de la FJC.
“Hay que anotar que hemos contado con una buena participación del Cauca entre violinistas, cantrabajos, trompetistas y violonchelistas. Esto quiere decir que el trabajo que realiza el Conservatorio de la Unicauca es importante para que haga parte de la FJC”, anotó Buitrago.
Y es que con esta acogida del talento colombiano ya se piensa en grande para proyectar la Filarmónica a escala internacional. El reto en 2012 será realizar presentaciones en otros países, con el fin de que el nombre del país sea reconocido por una propuesta y una puesta en escena artística novedosa, además de ser ejemplo para quienes quieran estudiar música.
“Lo primordial ante todo es ser una buena persona porque así, habrá excelentes músicos”, puntualizó Buitrago.
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