Un equino usado para halar una carretilla, sufrió una fractura en una de sus patas delanteras luego de meter accidentalmente la extremidad en un hueco.
El incidente se presentó al medio día del sábado a la altura de la carrera 21 con calle 25 del barrio Los Comuneros, en momentos en que Ever Cardona, propietario del vehículo de tracción animal, se dirigía a su casa tras un día de ‘rebusque’ por toda la ciudad. Manifiesta este hombre de 35 años de edad, que lleva más de 10 trabajando como carretillero, que su caballo al que no le tenia un nombre específico pero que trataba con mucho cariño, avanzaba lentamente por la carrera 21 con dirección hacia Nuevo Japón, “cuando de repente nos tambaleamos porque el caballo simplemente se cayó al suelo”.
De inmediato Cardona y su acompañante se bajaron de la carretilla observando que el animal intentaba pararse y a la vez trataba de sacar la pata delantera izquierda de un hueco que había alrededor de una tapa de alcantarilla. “Yo allí mismo me di cuenta que el caballito se había fracturado su patica. Entonces ayudamos a sacársela, lo desmontamos de la carretilla y lo llevamos hasta la zona verde para que no lo fuera a golpear algún carro o moto que pasan por esta vía”, dijo el carretillero.
Minutos más tarde, el hombre recibió el apoyo de personas de la zona y de otros carretilleros, así como de varios efectivos policiales que atendieron el caso. Luego de conocerse la gravedad de la lesión, el equino fue sacrificado por un experto veterinario. El cadáver posteriormente fue recogido por la Oficina de Aseo. Cardona quien dijo que su corcel tenía casi 7 años de vida y estaba en excelentes condiciones de salud y físicas, con todas las vacunas al día, anunció que se asesorará con un abogado a fin de demandar al municipio para solicitar que le resarzan daños y perjuicios por la pérdida del animal.

Suministrada / EL LIBERAL
Momentos en que el equino con su pata delantera izquierda fracturada, reposaba sufriendo sobre una zona verde adyacente al sitio donde sufrió el accidente. El animal tuvo que ser sacrificado.

Suministrada / EL LIBERAL
Este es el hueco en el que el equino metió su pata, sufriendo la grave fractura por el que al final fue sacrificado.
“Esos huecos no son sólo una trampa para un caballo. Allí también pueden salir afectado un niño o alguien que transite en una bicicleta”, manifestó atribulado el carretillero que ahora deberá buscar quien le preste por varios meses un equino a fin de seguir rebuscándose el sustento de su familia.
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